Hace años era una maestra croquetera. Un dia no se cómo, perdí el don. Creo que lo he vuelto a encontrar con las siguientes proporciones.
1 vaso de harina. En mi caso de plástico. No se rompen y siempre conservas alguno. Estos son de colores de Ikea de cuando mis hijos eran pequeños.
2 vasos de leche.
En un recipiente hondo mezclo la leche y la harina. Bato con la batidora de cuchillas hasta que no quedan grumos.
En una cazuela con mango hecho aceite abundante. Cuando esta caliente añado la leche y la harina. A fuego medio remuevo hasta que la masa se despega de la cazuela. Un poco antes añado sal y nuez moscada.
Con estas cantidades salen 22 croquetas aproximadamente. Lo bueno de esta receta es que como lo bates previamente es mas difícil que te salgan grumos. Con estas cantidades se manejan fácilmente pero son muy cremosas y suaves.
Aunque no son mis favoritas suelo hacerlas con la carne, el pollo o el jamón que sobra del cocido. Hace años hacia unas muy buenas con mejillones. Pueden hacerse casi con cualquier cosa.