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domingo, 25 de enero de 2015

Lasaña de espinacas

Esta lasaña no es totalmente vegetariana. Suelo echarle unas lonchas de pavo o jamón de York. Aunque en ocasiones la he hecho sin eso y sale igual de buena.

Compro en Mercadona unas placas para canelones. Hace años que las uso y no me planteo cambiar a placas de lasaña. Son de las que no hay que cocer.

Echo agua caliente del grifo en una fuente amplia. Las remuevo varias veces a mano, lámina por lámina, para que no se peguen. Pasados 20 minutos, las escurro en un trapo. Para 5 personas utilizo una caja y media, 24 placas.

Mientras la pasta se ablanda, hago la bechamel. Suelo utilizar un litro de leche y unas cuatro cucharadas de harina. La hago con un buen aceite de oliva. Salvo algún dulce no suelo utilizar la mantequilla ni la margarina para cocinar. Le añado nuez moscada y sal. La bechamel tiene que quedar ni muy clara ni muy espesa.

En la cacerola más grande que tengo sofrío apenas, bolsa y media de espinacas frescas: 450 gramos, para 5 comensales. Nunca he hecho esta lasaña con espinacas congeladas. Supongo que perdería toda la gracia, pero siempre se puede probar. En tiempos la hacÍa con tomate frito casero. Ahora voy a lo rápido y utilizo la Receta artesana de Mercadona que da el pego.

Busco una fuente donde la lasaña quede sumergida en la bechamel y voy disponiendo distintas capas:
Bechamel
Lasaña
Espinacas con tomate frito.
Lasaña
Lonchas de pavo o jamón deYork
Lasaña
Loncha de queso fundido con bechamel
Lasaña
Bechamel.

Se puede parar en este momento y reservar la lasaña hasta un rato antes de comer. En ese momento se cubre con queso rallado. Se introduce en el horno con los dos fuegos encendidos hasta que se gratine la parte superior.