En una cazuela honda con abundante aceite se fríe el pollo en trocito. Se aparta.
En ese mismo aceite echamos bien picados: una cebolla, 8 ajos, medio pimiento verde y medio rojo. Se fríe bien. Cuando este casi a punto se añade un tomate pelado.
Se incorpora el pollo, se añade algo de agua y se sala el conjunto.
Cuando se haya ligado la salsa y el pollo este tierno, estará listo.