Se pide en la carnicería una pieza de rabillo de ternera. En mi caso la pieza pesó kilo y medio y la metieron en una especie de malla.
La receta me la dió Raquel. Me recuerda a la carne rellena que hacía mi abuela, creo que con aleta.
Se dora la pieza en aceite y se reserva. Se rehogan dos cebollas grandes, 6 ajos gordos y un pimiento rojo, todo picadito.
Un vez que observemos que está hecha la verdura añadimos la pieza de carne, un vaso de agua de vino blanco y subimos el fuego. Le damos vuelta hasta que se consuma el alcohol. Salpimentamos con abundancia la carne. Añadimos una manzana partida en cuatro pedazos. Yo usé una Golden, aunque me habían hablado de una reineta. También unas pocas avellanas partidas por la mitad.
Se añade agua caliente que apenas cubra la carne, al menos el doble que de vino.
Una vez que empiece a hervir se deja 40 minutos a fuego medio.
Hay que esperar que esté fría completamente para filetear la carne. La salsa se pasa por la batidora.
La serví con arroz basmati y espárragos trigueros. Fue un éxito.