Esta receta la tomé del Comidista. Iba buscando una receta de berenjenas en la que no se necesitara mucho aceite y tampoco mucho gasto de energía.
Teniendo en cuenta la economía de tiempos y medios, la receta está de rechupete.
El único inconveniente que le veo es la poca cantidad que puedo hacer. Es necesario una sarten o una cacerola con tapa. Yo utilicé la más grande que tengo.
Utilicé una berenjena hermosa para dos personas. Para mis ganas de berenjena, las raciones eran demasiado pequeñas.
Se echan dos cucharadas de aceite a fuego medio. La berenjena se corta en rodajas pares. Hay que cubrir el fondo de la sartén o la cazuela con una tanda de rodajas de berenjenas. Se salan y se pone una segunda capa.
Se dejan 2 minutos con el recipiente destapado. A continuación se añaden 4 cucharadas de agua, se pone la tapa y se deja 4 minutos.
Se les da la vuelta y se repite el proceso.
Mientras se escurre una lata de tomate triturado para que suelte el agua. En otra sartén se sofríe con un poquito de aceite durante unos 4 minutos.
Cuando las berenjenas estén listas se añade el tomate. Se deja cocer hasta que se evapore el líquido. Se añade queso rallado y se tapa unos minutos para que se deshaga.
Riquísimas. Yo las hice con tomate troceado. La próxima vez probaré con el triturado.