Para 3-4 personas
500 g Carne picada, (mitad cerdo, mitad vaca).
Un huevo y una yema.
93,75 g de nata de montar.
62,5 g de pan rallado.
2 dientes de ajo.
Media cucharilla de comino en polvo.
Perejil picado.
Sal.
Pimienta.
Para la salsa:
500 g de cebolla (juliana).
250 g de zanahoria (rodajas).
250 g de apio. (Rodajas).
100 ml de vino blanco.
Una cucharada de tomate concentrado o una lata de 200g de tomate (pasarlo por la batidora o comprar triturado).
Azafrán
Una cucharada y media de harina.
500 ml de caldo de pollo.
Laurel.
Una nuez de mantequilla (alrededor de 20 g)
Preparación:
Mezclar el pan rallado y la nata, y dejarlo reposar 5 minutos. Mientras, pasamos por el mortero tanto el ajo como el comino (si lo tienes en grano, si es en polvo no hace falta).
Añadimos a un bol todos los ingredientes de las albóndigas y mezclamos con las manos haciendo círculos. Cuando se ha integrado, juntar toda la masa, y lanzarla unas diez veces contra el bol para que consiga estructura.
Con la masa, hacemos albóndigas de unos 30 gramos, que vamos friendo en una sartén con aceite a fuego medio alto, sin buscar hacerlas completamente, solo las marcamos por fuera.
Para la salsa, preparamos una mirapoix con la cebolla, la zanahoria y el apio, y en la misma sartén donde se han hecho las albóndigas, retirando parte del aceite usado, añadimos las verduras y el laurel. Se irá desglasando el fondo con el agua que sueltan las verduras, y cuando ya se transparente la cebolla y no quede líquido, vertemos el vino blanco.
Cuando este reduzca, añadimos el tomate (concentrado o triturado). El azafrán lo metemos en un pedazo de papel de aluminio que tostamos bajo una llama con cuidado de no quemarlo (de un mechero o una cocina de gas), y lo añadimos a la sartén. Incorporamos la harina y cuando haya cogido algo de color, vertemos el caldo de pollo.
Dejamos que se haga a fuego lento y añadimos las albóndigas. Cuando el caldo se haya incorporado completamente y la salsa gane cierta consistencia, retiramos las albóndigas.
La probamos para ver si necesita algo de sal o pimienta, y la pasamos por la batidora. La salsa ya triturada, se pasa por un colador, para evitar que queden fibras de la verdura, y volvemos a añadir la salsa a la sartén.
Se añade la nuez de mantequilla a la sartén (se puede añadir más dependiendo de la consistencia que se busque) y posteriormente las albóndigas ya para calentarlas antes de servir.
Se acompaña con arroz o patatas.